Cusco – Peru, Febrero 25.
La famosa ciudad inca, que en el 2007 fue escogida como una de las siete maravillas del mundo moderno, celebrará en julio próximo un siglo de haber sido descubierta por el explorador estadounidense Hiram Bingham.
Para las celebraciones de este año, que comenzarán, los prestadores de servicios turísticos ya se están preparando, y centran su atención en la conservación del medio ambiente.
Uno de ellos es el hotel Tambo del Inka, en Cusco, donde ahorran en consumo de agua del 80 por ciento, pues se recicla el agua residual en una planta de tratamiento y luego se reutiliza en los jardines.
El hotel Tambo del Inka, ubicado en el valle del río Urubamba, en la región Cusco, es el primer edificio de Perú en obtener la certificación Leed (que en español significa Liderazgo en Diseño Energético y Ambiental), otorgada por el Green Building Council de Estados Unidos para proteger el medio ambiente.
El Tambo del Inka, que cumplirá un año en mayo próximo, está construido sobre dos hectáreas de terreno en el valle del Urubamba, una zona cálida y campestre, a tres horas en tren de la ciudadela inca de Machu Picchu.
Aquí, los huéspedes pagan 400 dólares por noche, en promedio, por alojarse en una de sus suites, inspiradas en las casas andinas con techos de teja.
El Tambo del Inka cuenta con extensos jardines y spa, y permite a los clientes embarcarse al amanecer en su propia estación de tren para visitar Machu Picchu.
Las instalaciones del hotel están acondicionadas para tener un ahorro en consumo de agua del 80 por ciento, pues se recicla toda el agua residual en una planta de tratamiento, y luego se reutiliza en el riego de los jardines.
Además, ahorra un 36 por ciento de energía eléctrica con el uso de refrigerantes ecológicos y un sistema de monitoreo de climatización interior.