El retorno de las piezas a la Ciudad perdida de los Incas.

Cusco - Perú, Enero 21.

Festejo por el Centenario de Machu picchu.

Festejo por el Centenario de Machu picchu.

A comienzos del siglo XX, en los países industrializados creció el interés de explorar el mundo, con carácter científico. Esta sed de aventura estaba ligada a la búsqueda por conocer internamente las colonias que tenían en su poder algunos países. Es entonces que se genera en el circuito intelectual mundial fascinación por explorar lugares que se mostraban nebulosos para el lente de la autodenominada civilización. Dentro de este contexto Hiram Bingham, un graduado en historia y geografía de Sudamérica por la Universidad de Yale, sintió apego por las crónicas del Perú antiguo (Tawantinsuyo) especialmente por las que trataban sobre refugio Vitcos de incas rebeldes.

Hiram Bingham, e 1906 hizo un primer viaje de aventura por Sudamérica, recorriendo la otrora ruta de comercio de Buenos Aires – Cuzco, enterándose al final del viaje, en Cusco, los testimonios orales que rebelaban la existencia de ciudades perdidas, y sus correspondiente tesoros, entre las localidades de Urubamba y Abancay. En 1908 aprovechando un viaje como delegado de su país en el Primer Congreso Científico Panamericano realizado en chile viaja a Cusco con el propósito de explorar esas tierras incógnitas donde podría estar oculta la gran ciudad Inca. En esta ocasión, se topa gracias a la ayuda de locales que le sirvieron como guías, con Choquequirao, convenciéndose que no se trataba de Vitcos, el reducto de los incas rebeldes, pero le valió para regresar a su país y buscar fondos que le permitieran volver con un equipo de trabajo, esta vez con ánimos de encontrar la ciudad perdida.

Hiram Bingham, entusiasmado por el descubrimiento de las pequeñas ruinas (Choquequirao) y animado por la información que le mandase el entonces rector de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco, Dr. Albert Giesecke sobre la ubicación de un gran conjunto arqueológico escondido dentro de la propiedad de los Ochoa cerca de Mandor (Quillabamba), decide regresar a Machi picchu pero esta vez con financiamiento obtenido por la National Geographic Society y la Universidad de Yale con el fin de investigar lo hallado y encontrar los restos de lo que fuera antaño la ubicación de los incas rebeldes.

En este contexto se configuran las tres expediciones que realiza Hiram Bingham al Perú, la primera en 1911 cuando descubre Machu picchu, la segunda en 1912 en la que trabaja con los debidos permisos ayudado por un equipo, y la tercera expedición en 1914 en la que no realiza excavaciones en Machu picchu pero si e Patallaqta. En 1912 se realiza el primer envió de piezas a EEUU, con todos los procesos legales en orden, donde se aclara la propiedad peruana de las piezas y que debieran ser estas devueltas apenas el estado peruano lo demande. El segundo envió de piezas se realiza en 1916, esta vez con un plazo de 18 meses para devolver las piezas, condición que no se cumplió. Solo se produjo en 1921 una devolución de cajas que contenían restos óseos, a raíz de una petición que hiciese el Perú en 1918.

No se produjo ningún intento desde 1918 por parte del Perú, salvo una conversación que tuviera Alberto Giesecke y Luis Valcárcel con los descendientes de Hiram Bingham en 1960 quienes afirman que todo lo sustraído en las expediciones estaba en posesión de la Universidad Yale, hasta el gobierno de Alejandro Toledo cuando se realizan esfuerzos por recuperar las piezas entablando incluso un juicio sin inclusión.

Los esfuerzos del Gobierno peruano actual permitieron tener una respuesta satisfactoria a la petición peruana, repatriar las piezas que habiéndose comprometido devolver Yale, no lo hizo por poco menos de un siglo, aunque con algunos tropiezos y dejando en el camino a representantes con infructuosas gestiones que todos conocemos.

Ahora la atención debe concentrarse en analizar los procedimientos de devolución enmarcados en el memorándum suscrito por el canciller José García Belaunde y el presidente de la Universidad de Yale Richard Levin. Por una parte sabemos que en mayo próximo llegan las piezas museables, solo 329 piezas tienen este carácter, y para finales del 2012 como fecha límite llegaran el toral de restos. Por otra parte, no queda claro si llegaran también las fotos tomadas por Hiram Bingham (cerca de 12 mil fotos), las notas de campo hechas por Hiram Bingham con sus colaboradores sin las cuales no se podría contextualizar los restos, no sabemos de qué forma la Universidad de Yale colaborara o trabajara con la UNSAAC institución encargada de tutelar los restos que fueran llevados por Hiram Bingham, observar si llegaran también los restos que según los últimos estudios Hiram Bingham comprara a un coleccionista cuzqueño por un valor aproximado de 150 mil dólares, y aclarar, por último, donde se realizara la exposición de festejo del centenario del descubrimiento de Machu picchu (24 de junio del 2011), en la capital del Tawantinsuyo o en la Capital del Perú como ya lo anuncio el ministro de Cultura Juan Ossio.

Fuente: (Cusco Social, Edición Aniversario.)
“Journey Experience, Peru tour operator, Operador autorizado de  Camino Inca”  – “Agencia de viajes en Peru – Cusco – Machu Picchu”